Cuando hablamos de un abogado civil nos referimos al profesional del derecho especializado en las relaciones jurídicas entre particulares: personas físicas, empresas, comunidades de propietarios o asociaciones. Su ámbito de trabajo es el derecho civil, la rama del ordenamiento jurídico español que regula los contratos, la propiedad, la familia, las herencias y, muy especialmente, la responsabilidad civil por los daños causados a terceros. Entender qué hace exactamente un abogado civil ayuda a saber cuándo acudir a uno y qué esperar del proceso.
¿Qué es un abogado civil y qué funciones tiene?
Un abogado civil asesora, negocia y, cuando es necesario, litiga en nombre de su cliente en conflictos regidos por el Código Civil y la Ley de Enjuiciamiento Civil. Sus funciones habituales incluyen redactar y revisar contratos, reclamar deudas, gestionar herencias y particiones, resolver conflictos de propiedad o comunidad, y tramitar reclamaciones por daños y perjuicios, ya sean derivados de un accidente, un incumplimiento contractual o una actuación sanitaria negligente.
En este último caso, el abogado civil que trabaja en responsabilidad civil sanitaria analiza si existió una mala praxis médica, si esa actuación causó un daño y si existe relación de causalidad entre ambos elementos, requisitos imprescindibles para poder reclamar una indemnización.
¿Qué diferencia hay entre el abogado civil y otras especialidades?
El derecho civil se distingue del derecho penal, del laboral y del administrativo por el tipo de relación jurídica que regula. El abogado penal interviene cuando hay un delito y una posible pena; el laboral, en conflictos entre empresa y trabajador; el administrativo, en relaciones con la Administración Pública. El abogado civil, en cambio, actúa en conflictos entre particulares o entidades privadas, buscando habitualmente una compensación económica o el cumplimiento de una obligación, no una sanción penal.
Es importante señalar que un mismo hecho puede tener consecuencias en varias vías. Por ejemplo, una negligencia médica grave puede dar lugar tanto a una reclamación civil de daños como, en determinados supuestos, a una investigación penal, aunque la vía civil suele ser la más habitual para obtener una indemnización.
Áreas que abarca el derecho civil
Responsabilidad civil y reclamación de daños
Regulada principalmente en los artículos 1902 y siguientes del Código Civil, esta área permite reclamar una indemnización a quien, por acción u omisión, causa un daño a otra persona interviniendo culpa o negligencia. Es el fundamento jurídico habitual en las reclamaciones por negligencia médica, accidentes de tráfico o daños derivados de productos defectuosos.
Contratos y obligaciones
El abogado civil interviene en la redacción, interpretación y resolución de contratos de compraventa, arrendamiento, préstamo o prestación de servicios, así como en el incumplimiento de las obligaciones que de ellos derivan.
Familia y sucesiones
Aunque en muchos despachos se trata como especialidad diferenciada, el derecho de familia y de sucesiones forma parte del derecho civil: separaciones, divorcios, custodias, herencias y testamentos se regulan en el Código Civil.
Derechos reales y propiedad
Conflictos de comunidades de propietarios, servidumbres, deslindes o usucapión también entran dentro del trabajo del abogado civil.
¿Cuándo necesito un abogado civil? El caso de la negligencia médica
Si consideras que has sufrido un daño derivado de una actuación sanitaria inadecuada —un diagnóstico erróneo, un retraso injustificado, una intervención mal ejecutada o una falta de información previa al consentimiento— conviene consultar a un abogado civil especializado en responsabilidad sanitaria. Este profesional valorará, junto con un informe pericial médico, si concurren los elementos necesarios para reclamar: existencia de un daño, una actuación contraria a la lex artis y un nexo causal entre ambos.
La Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica, es una de las normas de referencia en este ámbito, junto con el Código Civil para la responsabilidad extracontractual y, en el caso de la sanidad pública, la Ley 40/2015 de Régimen Jurídico del Sector Público para la responsabilidad patrimonial de la Administración.
Plazos para reclamar: la prescripción de acciones civiles
Uno de los aspectos más relevantes es el plazo de prescripción, ya que una vez transcurrido no será posible ejercer la acción. Como referencia orientativa y sujeta a las particularidades de cada caso:
- Las acciones por responsabilidad extracontractual (daños y perjuicios, incluida la mayoría de reclamaciones por negligencia médica en el ámbito privado) prescriben, conforme al artículo 1968.2 del Código Civil, al año desde que el perjudicado pudo conocer el daño y su alcance.
- Las acciones personales que no tengan plazo especial prescriben a los cinco años, según el artículo 1964 del Código Civil, tras la reforma introducida por la Ley 42/2015.
- Cuando la reclamación se dirige contra la sanidad pública, se trata de responsabilidad patrimonial de la Administración y el plazo también suele situarse en torno al año, computado de forma distinta según el caso concreto.
Estos plazos son orientativos y su cómputo exacto depende de las circunstancias de cada asunto, por lo que conviene verificarlos con un profesional antes de dejar pasar el tiempo.
Pasos para iniciar una reclamación civil
Aunque cada caso tiene sus particularidades, el procedimiento suele seguir una secuencia similar:
- Recopilar toda la documentación relevante: historia clínica, informes médicos, contratos, correspondencia o cualquier prueba del daño sufrido.
- Solicitar una valoración jurídica inicial para determinar si existen elementos suficientes para reclamar.
- Encargar, si procede, un informe pericial independiente que sustente la reclamación.
- Intentar una vía extrajudicial mediante reclamación previa a la aseguradora o a la entidad responsable.
- Si no hay acuerdo, presentar la demanda civil ante el juzgado competente conforme a la Ley de Enjuiciamiento Civil.
Normativa aplicable al derecho civil en España
El marco normativo principal está compuesto por el Código Civil, la Ley 1/2000 de Enjuiciamiento Civil, y normas sectoriales según la materia, como la Ley 41/2002 en el ámbito sanitario o la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios cuando el conflicto afecta a relaciones de consumo. Un abogado civil debe conocer no solo estas normas, sino también su interpretación por los tribunales, que puede variar según el caso concreto.
Preguntas frecuentes
¿Un abogado civil puede llevar un caso de negligencia médica?
Sí, siempre que esté especializado en responsabilidad civil sanitaria, ya que este tipo de reclamaciones combina conocimientos jurídicos y la necesidad de coordinarse con peritos médicos para acreditar la mala praxis.
¿Cuánto cuesta contratar un abogado civil?
Los honorarios varían según el despacho, la complejidad del asunto y la modalidad de contratación (cuota fija, por horas o a resultado). Es recomendable solicitar un presupuesto detallado antes de iniciar cualquier actuación.
¿Puedo reclamar sin ir a juicio?
Sí, muchas reclamaciones civiles se resuelven mediante negociación directa con la parte contraria o su aseguradora, sin necesidad de acudir a los tribunales, aunque no siempre es posible llegar a un acuerdo.
¿Qué pasa si dejo pasar el plazo de prescripción?
Si transcurre el plazo legal sin ejercer la acción, se pierde el derecho a reclamar por esa vía, salvo que exista alguna causa de interrupción de la prescripción reconocida legalmente.
¿Necesito un informe pericial para reclamar por negligencia médica?
En la práctica resulta prácticamente imprescindible, ya que es la prueba principal para acreditar que existió una actuación contraria a la buena práctica médica y su relación con el daño sufrido.